|

En la Fundación
Salvemos el Agua nos
preocupa el grave
problema de la
deforestación por
ello hemos llevado a
cabo acciones de
reforestación
sembrando mas de
1,500 árboles en
áreas verdes,
fraccionamientos y
áreas naturales
protegidas
contribuyendo a la
conservación del
medio ambiente.
¿Sabias que?
Los árboles reducen
la contaminación del
aire y fabrican su
propio alimento del
dióxido de carbono
(C02) en la
atmósfera, el agua,
la luz solar y en
una pequeña cantidad
de elementos del
suelo. En ese
proceso los árboles
liberan el oxígeno
(02) para nosotros
respirar.
Los árboles ayudan a
eliminar, atrapar y
sostener partículas
de contaminantes
(polvo, cenizas,
polen y humo) que
pueden causar daños
a los pulmones
humanos. Absorben
C02 otros gases
peligrosos y, a
cambio, restauran la
atmósfera con
oxígeno.
Producen cada día,
en cada media
hectárea, oxígeno
suficiente para 18
personas.
Absorben en cada
media hectárea, por
el período de un
año, el C02
suficiente para
igualar la cantidad
que se produce al
conducir un auto
42,000 kilómetros.
Los árboles remueven
los contaminantes
gaseosos
absorbiéndolos a
través de los poros
de la superficie de
las hojas. Las
partículas son
atrapadas y
filtradas por las
hojas, los tallos y
las ramas, y son
lavadas hacia el
terreno por la
lluvia.
La pérdida de
árboles no solo
intensifica el
efecto del
“calentamiento
global” debido a la
pérdida de sombra y
evaporación, sino
que perdemos también
un principal
absorbente de
bióxido de carbono y
un captador de otros
contaminantes
atmosféricos.
La quema de
combustibles fósiles
para obtener energía
y los fuegos de
bosques a gran
escala, tales como
los de los trópicos,
son contribuidores
principales de la
acumulación de C02
en la atmósfera.
El manejar y
proteger los
bosques, y sembrar
árboles nuevos,
reduce los niveles
de C02 al éstos
almacenar carbón en
las raíces y troncos
y devolver oxígeno a
la atmósfera.
|