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“Cuando hayas cortado el ultimo árbol,
contaminado el ultimo río y pescado el
ultimo pez, te darás cuenta de que el
dinero no se puede comer”.
Efectivamente es frase será una realidad
si no hacemos algo, por que actualmente
nuestro medio ambiente esta corriendo un
grave peligro, ya que nuestra tierra,
agua y suelo se encuentran en niveles
altos de contaminación. Esto debido a lo
irracional que el hombre ha sido en el
uso y aprovechamiento de los recursos
naturales.
Nos preocupamos por la política, la
economía y la sociedad, pero cuantos de
nosotros, disponemos de unos momentos en
pensar y hacer algo por esta tierra que
pisamos, este aire que respiramos o el
agua que bebemos. La realidad es que
rara vez lo hacemos o si lo llegásemos
hacer no se realiza con una verdadera
conciencia ecológica.
Para tener una conciencia ecológica, es
necesario realizar cambios en diferentes
ámbitos de nuestra vida y es en nuestra
cultura por donde debemos dar el primer
paso. Y este paso ya lo están realizando
los países de primer mundo y un ejemplo
de ello es España.
Durante el mes de marzo nuestra
fundación hizo acto de presencia, por
medio de un servidor, en un curso de
Administración Municipal, el cuál fue
impartido por la Unión Iberoamericana de
Municipalistas y patrocinado por la
Agencia Española de Cooperación
Internacional.
Durante el curso tuve la oportunidad de
realizar diferentes visitas, en donde se
pone de manifiesto el gran interés del
gobierno Español por proteger el medio
ambiente y para darles una idea de este
importante trabajo mencionare lo que se
realiza dentro del complejo medio
ambiental de La Costa del Sol
Occidental.

En este
complejo, es un lugar al que diariamente
se transporta los residuos urbanos que
se generan en los 11 municipios que
pertenecen a la mancomunidad de
municipios de La Costa del Sol
Occidental.
Dentro de este complejo, existe la
planta de tratamiento y selección de
R.S.U. (Residuos Sólidos Urbanos), el
objetivo de esta planta es separar los
subproductos reciclables y transformar
la materia orgánica en abono en la
planta de compostaje.
En esta planta de R.S.U. aparte de
separar la basura orgánica, se separan
aquellos residuos que pueden ser
reciclados como plástico, latas, cartón,
bricks.
Los residuos que no son aprovechables,
se introducen en prensas que los
convierten en balas (reduciendo su
tamaño unas siete veces), para ser
trasladado al vertedero de rechazo.

La fracción de R.S.U. que ha sido
separada de la inorgánica se le quitan
los envases férricos y de aluminio
mediante un separador magnético y
separador de inducción, el resto del
material pasa al parque de fermentación.
La materia orgánica es repartida a lo
largo del parque de fermentación,
permaneciendo allí durante el periodo de
maduración (aproximadamente 8 semanas),
para obtener un fertilizante rico en
nutrientes para su aplicación en
cultivos agrícolas y en zonas de
recuperación de suelos.

En este parque existe un sistema de
tratamiento de olores compuesto por unas
campanas que aspiran el aire del
interior de las naves, haciéndolo pasar
por unos lavadores de aire y unos
biofiltros, para así reducir
notablemente el olor.
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PLANTA DE CLASIFICACIÓN DE ENVASES
LIGEROS

En esta
instalación tiene lugar la separación y
clasificación de los envases ligeros
procedentes de los más de 2,200
contenedores amarillos ubicados en los
municipios pertenecientes a la
Mancomunidad de la Costa del Sol
Occidental.

Esta selección y clasificación se
realiza a través de una moderna y
compleja maquinaria que, aplicando
procesos automáticos, mecánicos y
manuales, separa los envases según su
composición en ocho grupos diferentes:
envases de aluminio, férricos, bricks,
plásticos PET, plásticos PEAD, plásticos
FILM, plásticos varios (PP, etc.) y
papel cartón.
Gracias a esta selección y clasificación
se consiguen recuperar estos materiales
que, una vez acondicionados para su
transporte a fábricas de reciclaje, se
utilizarán como materia prima para la
elaboración de nuevos envases.
El reciclado de los envases procedentes
de esta Planta de Selección asegura un
importante ahorro de materias primas y
energía en los procesos de fabricación
de nuevos materiales.

El
vertedero de rechazo es una instalación,
perfectamente acotada y aislada del
terreno natural que la rodea, donde se
depositan todos los componentes de los
residuos diarios que no pueden ser
aprovechados por la planta de
tratamiento de R.S.U. ni por la planta
de clasificación de envases y que se
denominan “rechazo”.
Toda la base de la instalación esta
protegida con materiales naturales y
sintéticos impermeables que impiden que
se filtren los lixiviados al subsuelo,
consiguiendo contaminación cero.
Una vez colocado el rechazo en el
vertedero, se tapa con tierra para
evitar que despida olores. A lo largo de
este vertedero se encuentran las
chimeneas de desgacificaciòn pasiva de
metano.

Los líquidos de estos residuos, llamados
“lixiviados” y resultantes del proceso
de fermentación de la basura, son
recogidos en el fondo del vaso y
conducidos hacia los depósitos o balsas
de lixiviados, donde se eliminan por
evaporación, se recircula al vertedero
de rechazo o es utilizado para dar
humedad y bajar las altas temperaturas
que se alcanzan en el parque de
fermentación.
Con todo lo anterior España es un
ejemplo a seguir y dónde se pone de
manifiesto que trabajando conjuntamente
ciudadanía y gobierno, se demuestra que
las empresas publicas realmente pueden
ser eficientes y eficaces, en la
solución de problemas globales, logrando
beneficios que repercutan en el
bienestar de la población y el medio
ambiente.
FUNDACIÓN SALVEMOS EL AGUA, A.C.
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