|
Por Alejandro de
la Madrid Trueba
¿Cuántas
noticias malas sobre
el medio ambiente
tendremos que
conocer para empezar
a hacer algo? Es
grave la situación
ambiental en
Veracruz, en México
y en el mundo
entero, es muy grave
porque no hacemos
nada para frenar el
deterioro ambiental,
la contaminación, el
calentamiento
global, la
deforestación y
lamentablemente lo
único que hacemos es
culpar al vecino de
enfrente o más
fácil, porqué no, a
nuestras autoridades
municipales,
estatales, federales
y a las ambientales
también.
Aludo al Cofre de
Perote, cuyo nombre
original en náhuatl
es Nauhcampatépetl
que quiere decir
montaña de cuatro
lados, montaña
monumental ubicada
en la zona centro de
nuestro Estado, a
4292 metros sobre el
nivel del mar,
representa una de
las zonas forestales
más ricas de nuestra
entidad y un símbolo
de nuestra riqueza
forestal orgullo de
los veracruzanos,
hoy lo estamos
poniendo en riesgo,
este extinto volcán
está viviendo
tiempos difíciles,
esta muriendo frente
a nuestros ojos,
acaso no nos damos
cuenta que estamos
poniendo en riesgo
nuestra propia
existencia, el
derecho a la vida de
todos los seres
vivos que lo
habitan, por igual
la flora, la fauna y
los cientos de
gentes que allí
viven, los miles de
veracruzanos que
recibimos agua de él
todos los días,
también regula
nuestra temperatura
y nos proporciona la
humedad que mantenía
nuestro clima
templado y fresco,
nos daba cobijo y
seguridad, hoy lo
estamos matando
producto de la grave
alteración ambiental
que hemos causado.
La
responsabilidad
ambiental
comunitaria se debe
entender como la
responsabilidad
individual que tiene
cada uno de nosotros
como individuos,
como miembros de una
comunidad, del
municipio, estado y
un país, cada uno de
nosotros es
corresponsable de lo
que le estamos
haciendo al planeta,
de lo que está
pasando en todas
partes, en los
últimos días y a
consecuencia del
calor abrumante en
la ciudad he
escuchado a varios
amigos decir que “se
están acabado el
cofre”, “se están”
comenté, mejor dicho
“estamos acabando
con el cofre”, lo
hemos deforestado
todos, si todos, los
burreros, los más de
8,000 habitantes que
allí viven, las
autoridades
forestales, los
aserraderos que ahí
están, los
carpinteros, los
grandes empresarios,
las mismas
autoridades de todos
los niveles de
gobierno, etc. y
porqué no decirlo,
nosotros mismos,
nosotros que
ocupamos madera en
nuestras casas, en
nuestros muebles, en
vigas gigantes que
sostienen los techos
de nuestras
residencias, sí
nosotros, tu y yo lo
hacemos todos los
días, “nos estamos
acabando el cofre”;
¡exclamé!.
Hasta hace unos años
nuestra ciudad la
rodeaba un increíble
bosque de niebla
custodiado y
protegido por la
montaña monumental
que es nuestro Cofre
de Perote, hoy
devastado,
destrozado, con
menos de 3500
hectáreas de bosques
de las más de 13,
500 hectáreas de
aquel gran parque
nacional que en 1937
tenía.
Debemos reflexionar
sobre el daño que
estamos haciendo a
nuestro planeta, a
nuestros hijos y a
las futuras
generaciones que
habitarán y sufrirán
la irresponsabilidad
que nuestra parca
educación ambiental
nos llevó a hacer,
usemos la madera,
pero seamos
razonables,
coherentes con su
uso y
aprovechamiento,
seamos un poco más
conscientes,
olvidemos las
diferencias entre
unos y otros,
quitemos ideologías
políticas,
partidistas y
socioeconómicas,
hagamos algo, tal
vez estemos a
tiempo, sembremos un
árbol y sustituyamos
la madera por otros
materiales cuando se
pueda, no seamos tan
egoístas, unamos
esfuerzos para
salvar al cofre,
unamos esfuerzos
para salvarnos a
nosotros mismos, es
momento de actuar,
de hacer algo por
nuestra comunidad,
por nuestros hijos y
por el Veracruz que
tanto queremos.
¡Juntos podemos
lograrlo!
Salvemos el Agua A.C.
www.salvemoselagua.org
|